Santos, implacables
Fueron cuatro escopetazos sin piedad, los cuales hicieron caer estrepitosamente a las Águilas del América, que ni las manos metieron para evitar la goleada frente al superlíder de la competencia, Santos Laguna.
Los de casa fueron los dueños y señores de las acciones haciendo ver muy mal a la escuadra capitalina la cual no tuvo reacción, fuelle al frente y mucho menos la inteligencia y tranquilidad para mantener a raya a sus enemigos.
En una noche completamente albiverde, los pupilos de Daniel Guzmán demostraron su calidad, además de que sus figuras se hicieron presentes, sobre todo Daniel Ludueña quien consiguió un par de golazos para encaminar el triunfo de 4-0 en el estadio Corona.
Mientras tanto, la escuadra azulcrema dio la peor demostración en lo que va del torneo haciendo patente que, sin sus figuras, su juego decae demasiado, sobre todo la dependencia que tiene con ellas.
Y los locales abrieron el marcador causando la locura en las tribunas cuando al minuto 32 Ludueña cobró de manera excelsa un tiro libre poniendo la pelota en el ángulo, lejos del alcance del portero Navarrete.
América no podía reaccionar, su futbol era muy pobre y era evidente que la falta de sus figuras le causó grandes estragos, sobre todo a la ofensiva en donde tuvieron muchas complicaciones para llegar con balón dominado.
Para la contraparte el duelo siguió en el mismo tono, los de la Comarca lanzados completamente al ataque, mientras que los de Coapa se defendían hasta con los dientes y la zaga tenía que trabajar horas extras para no permitir más anotaciones.
Pero el gusto les duró poco ya que al 50′, en una buena jugada, Walter Jiménez mandó la pelota al fondo de las redes para poner el 2-0 y colocar una losa más pesada sobre la espalda de los azulcrema.
Santos estaba insaciable, querían incrementar el marcador y derrotar sin piedad al conjunto visitante. Tres minutos más tarde, nuevamente Ludueña se hizo presente en el marcador e hizo el clásico madruguete en un tiro libre, cuando todos los jugadores de amarillo estaban desconcentrados, disparó rápidamente para poner el 3-0.
América estaba completamente noqueado, ya no daba indicios de vida, solamente quedaba defenderse con todo para no recibir una goleada más contundente, pero cuando se preparaban para ello, una incursión de Matías Vuoso en el área hizo que Ismael Rodríguez le cometiera una falta y el árbitro marcara la pena máxima.
El cobrador fue Vuoso quien vio consumada su venganza contra su ex equipo, el cual no creyó en él y con un potente disparo venció al cancerbero para festejar en grande su gol, besando el escudo de su equipo y demostrando que todavía sigue siendo un buen jugador.
Los Guerreros pudieron marcar más tantos, pero no lograron ser contundentes en un par de jugadas por lo que le perdonaron la vergüenza a las Águilas de un marcador más escandaloso.
Fueron cuatro escopetazos sin piedad, los cuales hicieron caer estrepitosamente a las Águilas del América, que ni las manos metieron para evitar la goleada frente al superlíder de la competencia, Santos Laguna.
Los de casa fueron los dueños y señores de las acciones haciendo ver muy mal a la escuadra capitalina la cual no tuvo reacción, fuelle al frente y mucho menos la inteligencia y tranquilidad para mantener a raya a sus enemigos.
En una noche completamente albiverde, los pupilos de Daniel Guzmán demostraron su calidad, además de que sus figuras se hicieron presentes, sobre todo Daniel Ludueña quien consiguió un par de golazos para encaminar el triunfo de 4-0 en el estadio Corona.
Mientras tanto, la escuadra azulcrema dio la peor demostración en lo que va del torneo haciendo patente que, sin sus figuras, su juego decae demasiado, sobre todo la dependencia que tiene con ellas.
Y los locales abrieron el marcador causando la locura en las tribunas cuando al minuto 32 Ludueña cobró de manera excelsa un tiro libre poniendo la pelota en el ángulo, lejos del alcance del portero Navarrete.
América no podía reaccionar, su futbol era muy pobre y era evidente que la falta de sus figuras le causó grandes estragos, sobre todo a la ofensiva en donde tuvieron muchas complicaciones para llegar con balón dominado.
Para la contraparte el duelo siguió en el mismo tono, los de la Comarca lanzados completamente al ataque, mientras que los de Coapa se defendían hasta con los dientes y la zaga tenía que trabajar horas extras para no permitir más anotaciones.
Pero el gusto les duró poco ya que al 50′, en una buena jugada, Walter Jiménez mandó la pelota al fondo de las redes para poner el 2-0 y colocar una losa más pesada sobre la espalda de los azulcrema.
Santos estaba insaciable, querían incrementar el marcador y derrotar sin piedad al conjunto visitante. Tres minutos más tarde, nuevamente Ludueña se hizo presente en el marcador e hizo el clásico madruguete en un tiro libre, cuando todos los jugadores de amarillo estaban desconcentrados, disparó rápidamente para poner el 3-0.
América estaba completamente noqueado, ya no daba indicios de vida, solamente quedaba defenderse con todo para no recibir una goleada más contundente, pero cuando se preparaban para ello, una incursión de Matías Vuoso en el área hizo que Ismael Rodríguez le cometiera una falta y el árbitro marcara la pena máxima.
El cobrador fue Vuoso quien vio consumada su venganza contra su ex equipo, el cual no creyó en él y con un potente disparo venció al cancerbero para festejar en grande su gol, besando el escudo de su equipo y demostrando que todavía sigue siendo un buen jugador.
Los Guerreros pudieron marcar más tantos, pero no lograron ser contundentes en un par de jugadas por lo que le perdonaron la vergüenza a las Águilas de un marcador más escandaloso.
